martes, abril 4

Febrero 2017

Que se siente cuando: se quiere a una persona pero las cosas no te salen / las oportunidades de cambiar algo se te escapan de las manos / Los días pasan a ser completamente efímeros. Que se siente cuando: Vuelvo a estar parada en el mismo sitio por enésima vez Y la persona que más me escucho a lo largo de 7 años me cuenta que le digo cosas que ya oyó / Cuando debo admitir que no puedo controlar la paciencia del otro. Cuando soy tan ilusa como para creer que las veces sumadas no dejan registros; no hacen marcas. Con esto descubrí uno de los peores sentimientos: saber que es lo que está mal y no poder resolverlo. Hay gente que va por ahí haciendo cosas y ni Dios sabe por qué. Simplemente las hacen, las sufren o disfrutan pero son solo algo más. Mucho tiempo quise que mi responsabilidad sea tuya. Malestar y bienestar dependan de vos. Ahora te asusté por eso que quise. Hasta tal vez queres separarte y no lo hacés por pena. Tengo ganas de contarte que se que no dependen de vos, que por más que me digas cien veces lo mucho que me amás, por más que me hagas reír como nadie, que me beses como nadie en dónde sabés que me hace bien; que sigas pensando en si una película me va a gustar y me lleves al cine: yo no puedo creérmelo. Yo no creo que merezca nada de eso. Ni siquiera que te merezca a vos. No sé cómo se me instalo esto en el cerebro, sólo siento que no merezco el disfrute de las miles de cosas buenas que tiene nuestra relación. Que solo me puedo refugiar en esto, en estar mal, en un reproche. No te asustes cuando digo que no te quiero perder; no considero que seas mío. Hay algo que formamos los dos que no quiero perder. Hay costumbres, frases, chistes, entendidos que no quiero perder. Hay juegos propios que no quiero perder. Tu amor, no, tal vez no me pertenezca pero me lo brindaste. No quisiera que se vaya. Tampoco quisiera desaprovecharlo. Mis pensamientos hacen que logre todo lo que no quiero. No se trata de un subconsciente. De una histeria con goce. No se trata de una maduración. Simplemente no confío en lo que soy. Vos me elegís todos los días, yo te doy 1/4 de lo que podría darte. Y no es por vos, es que no me doy oportunidad. Las explicaciones las doy, tal vez no sirven. Debo cerciorarme de que sepas todo esto. Me dijiste que sabes que te quiero. Bueno. Te quiero. Te quiero bien. Estoy intentando, aunque no te enteres, aunque no hablemos, tengo una meta. No sé si vas a estar ahí para cuando la cumpla. Solo te quiero contar que la tengo. aunque sea más difícil que quedarse en este papel, hago todo por cumplirla. Por confiar en mí. Por dejarme confiar en vos. Porque no tengas que recordarme cuánto valgo porque lo voy a saber sola. Porque no tenga que esperar ningún detalle, porque lo voy a tener arraigado. Tengo unas ganas indescriptibles de abrazarte, de cuidarte para siempre. Así con nuestros momentos. Pase lo que pase el amor que te tengo no se va a ir, porque simplemente está en mi. Hay algo que cambiaste y que va a quedar ahí. No hace falta que te cuente cuánto extraño todo de nosotros, y no creo que vos te sientas igual. Créeme que me pongo en tu lugar. Todos estos días pensé como si yo fuese vos. Estas cansado. La persona de la que te enamoraste está acá escribiendo todo esto. Solo que esta perdida. Solo que ahora ya no puede sola y necesita ayuda de otro. No tenes que ser vos. Pero si llegas a recordar las cosas buenas por sobre esto que sin querer logre... sabé que haría lo imposible porque estemos bien. Sos lo más lindo que tuve. Y nos elegiría muchas veces más juntos. Desde hace 5 años a hoy. Te amo con el alma.

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